lunes, 7 de noviembre de 2011

Yo NO me quiero casar!!!!

Si, sí, lo reconozco...huyo del matrimonio en la misma medida que Drácula de los crucifijos y del ajo! Pero no sé por qué extraño misterio, los hombres me proponen matrimonio a los diez minutos de conocerme...cosa de locos, che!

 A decir verdad, cada vez que los escucho tengo dos reacciones: una reírme en sus caras y la otra...darles cuerda para ver cuánto tardan en ahorcarse con sus propias mentiras (reconozco que esta segunta reacción tiene su parte dolorosa...cuando terminan hacienlo lo que yo ya sabía que iban a hacer) y a veces les juro que desearía equivocarme!

Los hombres me prometen amor eterno...y yo ya descubrí que la eternidad dura lo que el turno en el albergue transitorio o la apretada de turno en el boliche de moda.

Ahora yo me pregunto, ¿quién les dijo que me quiero casar? ¿De dónde sacaron que muero por usar un apellido que no fuera el mío, por lucir un anillo de oro en el dedo anular? Lo que quiero es un señor (muchacho, caballero, hombre) que de vez en cuando me invite a tomar un café, a caminar por algún lugar bonito, a tomar unos mates en Camet, en las Sierras o en la costa. Alguien con quien compartir buenos momentos...O se piensan que voy a cambiar mi sacrosanta libertad por su famoso "amor eterno"? Ni loca!
 

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