Ya fue. Eso de estar esperando o buscando al príncipe azul,, desteñido verde, a la bestia, al ogro, al caballero andante, al hombre contenedor que nos vendieron las novelas, al proveedor que nos recomendaron nuestras madres o al semental insaciable de las películas y series , ya fue.
Evidentemente es hora de bajar las expectativas, de no querer alguien con quien poder mantener una charla medianamente intelectual, ni que nos abrace cálidamente por las noches, o bailar en el balcón al ritmo de Summertime.
Es hora de aceptar que necesitamos un "Che pibe". Que cumpla la función de chofer, plomero, parquero. Que nos acerque un vaso con agua si estamos enfermas, nos vaya a pagar los impuestos, o nos acompañe a hacer algún trámite, como simple bastón o columna en donde sostenerse.
Un flaco que ronque tranquilo mientras terminamos de ver esa serie en Netflix, de leer ese nuevo libro o, por ahí, terminar la carrera postergada.
No pretender que nos mantenga, eso podemos hacerlo solas, pero si una especie de compañía (podría ser un perro, pero al can no se le puede pedir que haga cosas practicas), que nos ayude a hacer la vida más fácil.
Total, ya estamos acostumbradas a estar solas.
© Cristina Vañecek-Escritora Derechos Reservados 2019
Evidentemente es hora de bajar las expectativas, de no querer alguien con quien poder mantener una charla medianamente intelectual, ni que nos abrace cálidamente por las noches, o bailar en el balcón al ritmo de Summertime.
Es hora de aceptar que necesitamos un "Che pibe". Que cumpla la función de chofer, plomero, parquero. Que nos acerque un vaso con agua si estamos enfermas, nos vaya a pagar los impuestos, o nos acompañe a hacer algún trámite, como simple bastón o columna en donde sostenerse.
Un flaco que ronque tranquilo mientras terminamos de ver esa serie en Netflix, de leer ese nuevo libro o, por ahí, terminar la carrera postergada.
No pretender que nos mantenga, eso podemos hacerlo solas, pero si una especie de compañía (podría ser un perro, pero al can no se le puede pedir que haga cosas practicas), que nos ayude a hacer la vida más fácil.
Total, ya estamos acostumbradas a estar solas.
© Cristina Vañecek-Escritora Derechos Reservados 2019

